Capítulo 976
Leonor avanzó con determinación, su abultado vientre como su único escudo protector.
-No es mi hijo -soltó Rosana con un tono seco.
Leonor miró rápidamente a Benito, esperando que él intercediera por ella.
Benito frunció el ceño y dijo:
-Leonor, si logras conseguir pruebas para llevar a los de la familia Montes ante la justícia, te prometo que cuidaré de ti y del bebé en el futuro.
Leonor bajó la mirada, sin decir nada.
Julio intervino:
-Leonor, a estas alturas no tiene sentido seguir fingiendo. Necesitas mostrar resultados si quieres quedarte en la familia Lines. Si perdemos este caso y es por culpa de tu padre, no podrás seguir aquí.
Julio se volvió hacia Benito:
-Si realmente te importa el niño, entonces ambos se irán de la familia Lines. Cuando vivan en la miseria, entenderán lo duro que es no tener dinero.
El rostro de Benito cambió al oír esto. Miró a Leonor y le advirtió:
-Si eso sucede, yo no te ayudaré.
Leonor recordó su pasado, cuando había intentado escapar. No quería volver a esa vida de carencias; sabía bien lo difícil que era vivir sin dinero.
No era tonta. Se dirigió a Rosana y preguntó:
-¿Qué tengo que hacer?
-Consigue las pruebas. Cómo lo hagas es cosa tuya.
Rosana no tenía intención de facilitarle las cosas a Leonor; al fin y al cabo, no era un reto imposible para ella.
Leonor apretó los dientes:
-Lo intentaré.
-Más te vale esforzarte, por tu propio bien. Si perdemos el caso, ¿crees que te dejaré en paz?
Rosana la miró con intensidad. Leonor sintió un escalofrío y se llevó la mano al vientre.
Rosana sonrió con malicia:
-Haré lo que sea necesario para vengarme. Siempre pensé que lo mejor era que ese niño no llegara al mundo.
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Capítulo 976
Benito no dijo nada. Si fallaban en vengar a sus padres, ¿qué cara tendría él para enfrentarse a su familia?
Leonor, sintiéndose acorralada, finalmente cedió:
-Haré todo lo que pueda.
-Muy bien, mañana iremos a visitar a tu padre.
Rosana subió las escaleras, mientras Leonor sentía un extraño frío en la espalda.
¿Qué pasaría si su padre no tenía pruebas o si esas pruebas eran una mentira?
Leonor no se atrevía a imaginar las consecuencias.
Julio llamó a Benito a un lado y le susurró:
-Tienes que vigilar a Leonor. Ya sea con promesas o apelando a sus sentimientos, debes lograr que Maurino revele dónde están las pruebas.
Benito asintió:
-Lo tengo claro.
-Benito, en momentos cruciales debemos mantenernos firmes. No podemos dejar que Rosana se burle de nosotros, que piense que somos unos inútiles.
Esas palabras le dolieron a Benito.
Miró hacia la dirección en la que Rosana había desaparecido, y tocó su prótesis, un recordatorio constante de su hermana. Recordó cómo Rosana, de niña, había prometido investigar para crear una prótesis que le permitiera caminar como una persona normal.
Con el tiempo, había olvidado esas promesas, pero Rosana las había cumplido.
Sin embargo, ahora ya no era el hermano que debió haber sido.
Se sintió abrumado por la tristeza y el arrepentimiento.
A la mañana siguiente, Rosana bajó a desayunar, pero los miembros de la familia Lines y Leonor lucían tensos, como si se dirigieran a una batalla.
Rosana, en cambio, estaba tranquila. Terminó de comer y miró al grupo, quienes la observaban sin decir palabra.
-Vámonos -dijo, levantándose.
En ese momento, Alonso se dirigió a Rosana:
-¿La Empresa del Arce va a lanzar un nuevo producto?
Rosana lo miró con desconfianza:
-¿Y a ti qué te importa?
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Capitulo 97
Alonso replicó, algo frustrado:
-¿No habías terminado con Dionisio? ¿Por qué no separan la empresa?
Al fin y al cabo, tú también eres parte de la familia Lines. ¿Por qué no vuelves con nosotros?
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