Capítulo 974
-No, el dueño de esta tienda antes no la estaba manejando bien y estaba a punto de cerrar. Yo fui quien le ayudó con el caso judicial y logré que la tienda se mantuviera abierta -dijo Tadeo, con una leve sonrisa de satisfacción.
Rosana asintió con la cabeza, mostrando su conformidad-. Qué bueno que se salvó la tienda, porque la verdad es que la comida está bien sabrosa. Hubiera sido una pena que cerrara.
-Srta. Lines, ¿es cierto que no te llevas bien con tu familia? -preguntó Tadeo, mirándola a los ojos.
Rosana asintió, su expresión se volvió un poco más seria-. Sí, ¿te contactaron?
El hombre al otro lado de la mesa asintió también.
Rosana frunció el ceño, mostrando un atisbo de molestia-. El caso es cosa mía, no les creas nada de lo que digan.
Que Tadeo se convirtiera en su abogado representante no era un secreto para ella, pero no esperaba que la familia Lines lo hubiera buscado.
Tadeo soltó una sonrisa-. Siempre han confiado en esa muchacha adoptada, siempre te han tratado mal. Con una familia así, la verdad, no pierdes nada al distanciarte.
Rosana ya había escuchado esas palabras demasiadas veces, así que le devolvió la
pregunta-. ¿No crees que soy demasiado dura por pensar así?
-¿Y eso qué? En todos mis años como abogado, he visto de todo. La gente, al final, debe ser un poco egoísta. No puedes cargar con todo–respondió Tadeo con una mirada comprensiva.
Rosana sonrió con un toque de sarcasmo-. Tienes razón, pero ya terminamos de comer, ¿no es hora de hablar de asuntos serios?
Tadeo dejó los cubiertos, y su mirada, detrás de las gafas de armazón dorado, se volvió súbitamente afilada.
-El conductor que esconde la evidencia aún no la ha entregado. Esa es la prueba clave para que la familia Montes reciba el castigo que merece -dijo Tadeo con firmeza.
Rosana apretó los labios-. Lo sé, la prueba está escondida y él está esperando poner condiciones.
-¿Qué condiciones podría exigir alguien así? ¿Dinero? Escuché que solía ser un apostador -comentó Tadeo con desprecio.
-No es dinero lo que quiere, sino que garantizáramos el bienestar de Leonor. Ridículo, ¿no? Primero la abandonaron y ahora fingen preocuparse por ella -respondió Rosana con una risa
amarga.
-¿Les crees? -preguntó Tadeo, escéptico.
Capitulo
-No, pero hay que aparentar que sí. ¿Cómo sino vamos a saber qué traman? -Rosana respondió, poniendo los ojos en blanco.
El mayor problema ahora era saber cuándo el padre de Leonor entregaría la evidencia.
Tadeo preguntó-. ¿Por qué alguien con una prueba tan importante no se va y en cambio pide que lo lleven a la policía?
Rosana se quedó pensativa-. También lo he considerado, pero ahora no tiene a dónde huir. No lo voy a dejar ir. Al final, tal vez solo quiera asegurar la seguridad de su única hija.
-Eso tiene sentido. Mi mentor también lo ve así comentó Tadeo.
Rosana lo miró-. Jorge también lo piensa, pero sigue teniendo dudas. Solo cuando se entregue la evidencia sabremos la verdad.
-Ahí es donde se equivocan. He trabajado en casos como este durante años, y sé cómo piensan estas personas. Lo que más temen es que los atrapen y los encierren -explicó Tadeo, Gon un tono de experiencia.
Rosana se sorprendió-. Si teme ir a la cárcel, ¿por qué pediría entregarse?
-A menos que, al ser atrapado, enfrentara algo peor, como la muerte -sugirió Tadeo,
mirándola con seriedad.
El rostro de Rosana cambió-. ¿Estás diciendo que la familia Montes podría eliminarlo? Pero lo hemos vigilado de cerca y la familia Montes está demasiado ocupada ahora como para hacer algo.
Tadeo chasqueó la lengua con desdén-. Si Dionisio no fuera capaz de hacer algo así, no hubiera llegado tan lejos.
Rosana notó que Tadeo tenía un pasado complicado con Dionisio.
Tadeo continuó-. Por eso, no ha pensado en escapar. Solo quiere estar en prisión. Según él, fue un peón comprado; si el accidente fue instigado, no lo sentenciarán a muerte. Saldrá en unos
años.
Rosana miró al hombre frente a ella-. Si tu teoría es cierta, entonces ¿a quién teme tanto el padre de Leonor?
Preferiría esconderse en la cárcel que quedarse afuera.
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