Capítulo 137
La sonrisa de Leonor se congeló en su rostro, pensaba que habían venido por ella, ¡pero resultó ser por esa desgraciada de Rosana!
Solo pudo forzar una sonrisa: “Ella se fue justo después del trabajo.”
“¿No la invitaste?”
“Claro que la invité, pero ella no quiso cenar conmigo y tampoco se lleva bien con los demás en la empresa.” Con un tono de voz lleno de decepción, Leonor explicó: “De verdad hice todo lo que pude.”
Félix se ablando un poco: “Conozco el mal genio de Rosana, por eso nunca imaginé que aceptaría ir a la sucursal para resolver ese problema. Luego pensé que no duraría mucho.”
Con una sonrisa amarga, Julio añadió: “Fui yo quien encontró la manera de que fuese. Por ahora, ella es la única que puede solucionar el problema del firewall.”
Julio, Rosana está haciendo eso a propósito, ¿para qué insistes en que vaya a la empresa? Si es necesario, podemos dejar ese proyecto.”
“Hemos invertido demasiado dinero en ese proyecto, ¿cómo vamos a abandonarlo, así como así? Esto es un negocio, no un juego de niños donde uno actúa por capricho. Tu empresa de transmisiones en vivo también está perdiendo bastante, mejor piensa en cómo vas a explicárselo a Alonso después de perder la final.” Desilusionado, Julio se marchó. Sin Rosana, ya no tenía sentido quedarse a cenar.
Leonor sintió una punzada de incomodidad, ¿acaso Rosana era tan importante?
Félix se mostró algo enfadado: “Julio está siendo cada vez más parcial hacia Rosana.”
Leonor apretó los dientes: “Después de todo, Rosana es su hermana biológica, es natural que Julio sea más indulgente con ella.”
“Aunque Rosana sea su hermana biológica, no debería actuar con tanta impunidad. Además, no creo que tenga la capacidad de resolver ese problema.” Félix siempre dudó de la participación de Rosana en ese proyecto, probablemente solo era un crédito que Julio le dio.
Al final, Leonor y Félix se unieron a los demás empleados para cenar, robándose todas las
miradas.
Después de que Julio se subiera al coche y se fuera, sacó su móvil para mandarle un mensaje a Rosana: [¿Cómo te fue hoy en la empresa? Si alguien te molesta, dime de inmediato.]
Rosana acababa de regresar a su apartamento. Al leer el mensaje de Julio, su ánimo no cambió en lo más mínimo, de hecho, no respondió. Después de cenar, se acostó en la cama para descansar y sin poder resistirlo, abrió el chat con Dionisio.
Tras pensarlo bien, no pudo evitar enviarle un mensaje: [Maestro, ¿qué estás haciendo?]
Rosana, después de enviar el mensaje, se quedó mirando nerviosamente la pantalla del móvil.
1/2
16:28
Capitulo 137
Se sintió un poco rara por hacerlo.
Después de ducharse y sin haber recibido respuesta de Dionisio, suspiró, preguntándose si había sido demasiado obvia, incluso se arrepintió de haberle enviado ese mensaje.
Rosana no durmió bien en toda la noche y se levantó con ojeras al día siguiente.
Cuando descubrió que Dionisio aún no había respondido, con el ánimo por los suelos, se levantó, se cambió y fue a la sucursal a trabajar.
Al llegar a la oficina y prender su computadora, comenzó a programar. Había probado el software personalmente el día anterior y tenía una idea clara del problema. Aunque en su vida pasada ya había resuelto ese problema, el tiempo había pasado y necesitaba hacer otra prueba.
“Nueva, ¡vaya que llegaste temprano hoy! ¿Te arrepientes de no haber ido a la cena de ayer y quieres compensarlo hoy?”
Rosana no le prestó atención.
El líder del equipo, visiblemente molesto, golpeó la mesa: “Te estoy hablando, ¿qué es esa actitud?”
“Tu actitud determina la mía. La cena no es una obligación para los empleados, si no quiero ir, ino voy!” Su respuesta fue contundente.
En ese momento, los compañeros que llegaban a la oficina escucharon la conversación y le levantaron el pulgar en señal de aprobación.
2/2

