Capítulo 45
Rosana miró el osito de peluche, algo que jamás había acordado participar en la final.
Efectivamente, ese osito de peluche pertenecía a una marca que le gustaba.
El “Super Oso” era una edición limitada y difícil de conseguir.
En su vida pasada, ella había logrado comprarlo después de mucho esfuerzo, ya que Leonor necesitaba un osito de peluche para un sorteo en una transmisión en vivo.
Félix la había forzado a darle el oso de peluche a Leonor.
Al final, el oso terminó en manos de un supuesto fanático, un perturbado que lo despedazó y escondió ratones muertos en su interior, para luego devolverlo.
Al mirar este oso, Rosana parecía ver reflejado el trágico final de su vida anterior.
Todo había sido olvidado, pero siempre volvía a aparecer frente a ella para atormentarla.
Uno de los fanáticos de Rosana preguntó al lado: “¿De veras que Rosana va a participar en la final? Pero escuché que no está en la lista del equipo.”
Julio respondió con amabilidad: “La lista aún no se ha actualizado. Rosana es parte de la familia Lines, ¿cómo podría faltar a la competencia del equipo? Además, la final será después del examen de ingreso a la universidad, así que no afectará sus estudios.”
“¿Cómo logra Rosana ser tan buena en los estudios y en los videojuegos?”
“¡Qué envidia que Rosana tenga tantos hermanos que la traten tan bien!”
Al escuchar estos comentarios, Rosana solo sintió ironía.
¿Acaso querían borrar con un osito las innumerables puñaladas que le dieron?
Rosana respondió con frialdad: “Julio, ya no me gustan los ositos de peluche, ¿no lo sabías?”
La expresión de Julio se puso tensa: “¿En serio? Recordaba que te gustaban“.
“Eso era antes, ahora soy una estudiante de secundaria, mis gustos ya han cambiado.”
Después de decir esto, la mirada de Julio se llenó de vergüenza.
Se dio cuenta de que como hermano realmente había sido negligente, tanto que ni siquiera sabía que ella ya no gustaba de los ositos de peluche.
Leonor, al notar lo que estaba sucediendo, intervino diciendo: “Julio, estás muy ocupado con el trabajo y cuidando a todos los hermanos, es normal que no recuerdes todo. Al menos recuerdas lo que a Rosana le gusta. Yo ya no tengo familia, nadie recuerda lo que me gusta, envidio a Rosana por tener a una familia que la quiere y la cuida.”
Julio se sintió algo consolado por las palabras de Leonor, entendiendo que ella intentaba suavizar la situación.
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Capitulo 45
Rosana siempre pensó que él favorecía a los demás, pero era difícil no tratar bien a alguien tan considerado como Leonor.
Él dijo: “Leonor, ya formas parte de la familia Lines, recuerdo lo que te gusta y te daré una
sorpresa.”
Leonor, con una expresión llena de sorpresa y gratitud, miró a Rosana: “Acepta este regalo, lo que no quieres puede ser el tesoro de otro“.
Rosana miró a Leonor, ¿así que esta mujer quería arrebatarle todo?
Qué irónico.
Rosana agarró el osito y lo puso en manos de Leonor: “Ahora es tuyo“.
Después de hacer esto, se dio la vuelta y se marchó.
La compasión tardía era peor que la indiferencia.
No se dejaría conmover por estos gestos insignificantes.
“Rosana, ¿a dónde vas?”
Julio se apresuró a alcanzarla: “Sé que has sufrido mucho. Antes, estaba tan ocupado con el trabajo que no presté atención a tus sentimientos. Te prometo que no volverá a suceder.”
Al escuchar esto, Rosana sintió que no valía la pena.
No valía la pena por sí misma en su vida pasada, quien lo dio todo.
Resultaba que el niño que lloraba recibía el dulce, pero ella no quería ese dulce.
Con calma, Rosana dijo: “Déjalo así, no me sigas.”
Julio se interpuso: “No, hoy tienes que volver conmigo. No puedes irte con el médico de la escuela. Hoy hablé con el director, sobre tu compañero Feliz. Ya le pedí que se mudara, así no violamos ninguna regla y estarás a salvo.”
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Capitulo 46

