Capítulo 1016
Marina, de todas formas, sentía que no podía entender nada.
Rosana recordó la vez que conoció a la familia Montes, la manera en que Miranda actuó como si estuviera loca, dejando claro que no se quedaría en paz.
Pero jamás se imaginó que Miranda llegaría a tanto.
Rosana miró a Sara con duda: -Keira ya es una adulta, ¿verdad? Si no quiere estar de acuerdo, en teoría nadie debería poder obligarla, ¿no?
¿De verdad Keira estaba dispuesta?
Sara negó con la cabeza: -Eso no lo sé. Quizás la familia Montes tenga sus propios planes.
Rosana no le dio más vueltas al asunto, después de todo, era un problema de la familia Montes.
Ahora que Keira estaba con un pez gordo, las cosas se habían complicado para ella. Si esta vez Maurino no hubiera tenido tanta suerte de sobrevivir…
Entonces la que estaría en problemas sería Rosana.
Al día siguiente, Rosana recibió una llamada de Román.
-¿Qué haces, hermanita? ¿Estás ocupada?
-No, ¿qué necesitas?
-Vamos a cenar esta noche. La familia Páez ha aceptado no meterse en este asunto. Ven a ser testigo.
Cuando Rosana oyó la noticia, sus ojos se llenaron de sorpresa.
-¿La familia Páez aceptó? ¿Y qué hay de la familia Montes?
La razón por la que Keira se había involucrado con ese viejo era para resolver los problemas de la familia Montes.
Rosana recordó lo que Tadeo había mencionado el día anterior. ¿Acaso Román había hecho algún trato con la familia Páez?
-Bien, mándame la dirección y la hora.
Si las cosas eran así, tenía que ir a ver por ella misma.
Pero sentía que todo había sido demasiado fácil. Keira había hecho un sacrificio tan grande, y si la familia Páez no cumplía su palabra, sería un golpe devastador para ella.
Rosana lo pensó y decidió llamar a Tadeo para contarle.
Tadeo respondió al otro lado de la línea: -Eso es una buena noticia, ve a ver qué pasa. Si la familia Montes se entera, seguro que se enfurecen.
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Capitulo 1016
Rosana soltó una risa: -Muy probable.
Perder todo de esa manera haría enloquecer a cualquiera.
Pero Rosana no sentía ni un poco de lástima por Keira. Ni un poco.
Después de colgar, Tadeo, con un aire de suficiencia, compartió la noticia con Dionisio.
Cuando Dionisio leyó el mensaje, primero frunció el ceño, pero luego esbozó una ligera sonrisa. ¿Sería un nuevo aliado?
Dionisio no respondió al mensaje y decidió llamar a Óscar.
-Oye, una pregunta. ¿Has oído hablar de Medicina Esperanza?
-Sí, últimamente ha ganado fama. Dicen que han descubierto cómo rejuvenecer y alargar la vida. Muchos ricos están interesados. Creo que eso está relacionado con la familia Lines, ¿no? -Correcto, Román de la familia Lines ha vuelto. Investiga qué hay detrás de eso.
Dionisio no mostraba interés en esos temas, pero si Román planeaba usar eso para hacer un trato con la familia Páez, tenía que asegurarse de saber qué estaba pasando.
Rosana no tenía clases en la tarde, así que salió a pasear con Sara y Marina.
Marina comenzó: -Rosana, desde que te ocupas de los asuntos familiares, hace mucho que no salimos juntas.
Rosana sonrió: -Hoy yo invito. Pidan lo que quieran, sin pena.
Las tres entraron al centro comercial y acompañaron a Sara a comprar ropa.
Sara tomó un vestido: -Rosana, este te quedaría perfecto.
Rosana se lo probó frente al espejo cuando una voz femenina y altiva se escuchó al lado:
-Empáquenme ese vestido.
Rosana giró para encontrarse con Miranda y su hija de la familia Montes.
Miranda avanzó un paso y le arrebató el vestido de las manos a Rosana:
-Dámelo, mi hija lo quiere. ¿Qué derecho tienes a quitárselo?
Marina intervino rápidamente:
-¿Qué te pasa? Nosotras lo tomamos primero. ¿Entiendes lo que es llegar primero?

