Capítulo 285
Después de que Rosana se fue, Leonor recordó la escena de humillación que acababa de vivir y no pudo evitar romper en llanto. ¡Esa desgraciada!
Leonor lamentó profundamente no haber empujado a Rosana cuando tuvo la oportunidad y lo más increíble fue que, después de todo lo que hizo, jaún había evidencia!
Leonor no podía tragarse su orgullo herido.
Justo en ese momento, su celular sonó, era Félix: “Leonor, ya estoy en la escuela, necesito hablar contigo, ¿dónde estás?”
Entre sollozos, Leonor respondió: “Félix, estoy en la azotea. Rosana me citó aquí para empujarme, dice que quiere acabar conmigo. ¡Estoy aterrada!”
“Voy para allá ahora mismo.”
Tras colgar, Leonor se arregló para verse aún más desdichada y así ganarse la compasión de Félix.
Mientras tanto, Rosana bajó las escaleras sin prisa, pero apenas llegó al primer piso, vio a Félix corriendo hacia ella, visiblemente preocupado. Arqueó una ceja, sorprendida por la rápida llegada del refuerzo de Leonor.
Cuando Félix vio a Rosana, se detuvo en seco. Al encontrarse con su mirada fría, se sintió extrañamente ajeno.
Ella simplemente desvió la vista y siguió su camino, por lo que pasaron el uno al lado del otro sin intercambiar miradas, como si fueran completos extraños.
El corazón de Félix se hundió y no pudo resistirse a llamarla: “¡Rosana!”
Ella no se volteó, como si no lo hubiera oído.
Incapaz de resignarse, Félix la siguió: “¡Rosana, espera! Leonor me llamó, dijo que querías empujarla desde la azotea para matarla.”
Rosana levantó ligeramente los párpados: “¿Estás insinuando algo?”
Félix se dio cuenta de que su tono había sido inapropiado, sobre todo después de que ella lo ignorara, algo que lo incomodó profundamente y lo llevó a actuar impulsivamente.
Bajando la voz, agregó: “Solo quiero entender, ¿por qué lo harías? Leonor es tu hermana.”
“Leonor no merece ser parte de mi familia, ¡merece estar tras las rejas!”
Félix se quedó sin palabras: “Pero la agresión intencional también lleva a la cárcel.”
“¿Tienes pruebas de lo que dices?”
“¿Acaso necesitas pruebas para eso?”
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Capitulo 285
“Oh, así que no tienes pruebas, pero hace poco me pedías pruebas a mí.” La mirada de Rosana era oscura: “Si acuso a Leonor necesito pruebas, pero cuando ella me acusa a mí, no las necesitas, ¿verdad?”
“Rosana, no quise decir eso.”
“¿Entonces qué quisiste decir?”
Al enfrentar la mirada de Félix, que pasó de la indignación a la duda y finalmente al silencio, Rosana dijo fríamente: “Así que no vengas a mí con una cara de arrepentimiento, tratando de mejorar nuestra relación. ¡Me da asco!”
Félix quedó devastado ante su reproche, dándose cuenta de sus acciones parciales. Viendo a su hermana alejarse, comprendió que había sido impulsivo y se prometió no volver a acusarla sin fundamento. Luego, se dirigió hacia la azotea.
Llorando, Leonor corrió a abrazarlo: “¡Félix, casi muero!”
“¿Qué te dijo Rosana?”
“Ella cree que tengo que ver con el accidente y vino a ajustar cuentas, pero eso fue cosa de la familia Montes, ¡no tengo nada que ver!” Leonor jamás admitiría su propia culpabilidad.
De hecho, planeaba cargarle el muerto a la familia Montes, así nadie sospecharía de ella, mucho menos descubrirían la existencia de su padre, que supuestamente estaba muerto.
Pensando en las palabras que le había dicho Rosana, Félix se distrajo.
“Félix, tienes que defenderme, ¡casi pierdo la vida!”
Volviendo en sí, él respondió: “Pero si estás bien. Rosana solo quería desahogarse, realmente no pensaba en matarte. Déjalo pasar, ella también es una víctima.”
Al escuchar esas palabras, Leonor se sintió tan frustrada que casi escupe sangre de la indignación.
Capítulo 286
¿Qué significaba eso de dejarlo pasar?

