Capítulo 283
Pero esa chica apenas había salido y de acuerdo con la personalidad de Dionisio, no le enviaría un mensaje tan pronto. Entonces, ¿tenía a otra persona?
Debía preguntarle a Óscar.
Keira logró comunicarse con él y preguntó: “Óscar, la chica que tuvo el accidente con Dioni, ¿es la misma que vi ayer?”
“No, no sería tan tonto como para dejarla en este hospital, eso sería como entregarle toda la información a ustedes. Deberías preguntarle a Dionisio, yo no diré nada.”
Tras decir eso, Óscar colgó el teléfono y se palmeó el pecho, ¡eso había estado cerca!
Rosana tomó un taxi directamente de regreso a la universidad y lo primero que hizo al llegar fue llamar a Leonor: “¿Has dormido bien estos días?”
“¿Rosana, eres tú? ¿Por qué me llamas?”
Con un tono jovial, ella respondió: “Solo quería ponernos al día, después de todo, somos familia.”
“Yo… tengo clase en un rato, no tengo tiempo para recordar viejos tiempos.”
Leonor tenía un mal presentimiento, si Rosana la hubiera confrontado directamente, se habría sentido más tranquila, pero el tono que usó la hizo sentir muy insegura.
Rosana soltó una carcajada: “¿No vendrás? Entonces tendré que hacer pública la evidencia que tengo.”
“¿Qué evidencia? ¿Tienes una copia? No, si tuvieras una copia, ya la habrías sacado a la luz.”
“Nos vemos en la azotea de la facultad. No faltes.” Sin darle más explicaciones, Rosana colgó, pero apostaba a que Leonor, sintiéndose culpable, definitivamente iría.
Se dirigió directamente a la azotea del edificio de la Facultad de Comercio, que estaba desbloqueada, tenía las tumbonas y mesas que algunos estudiantes habían puesto allí, se podía ver que la vida en esa Facultad era bastante agradable.
Rosana se acercó al borde de la azotea, la barandilla no era alta y el viento soplaba fuerte; un paso adelante y podría caerse.
En ese momento, Leonor llegó sigilosamente, cuando vio a Rosana parada al borde de la azotea, un pensamiento loco cruzó por su mente: si ella cayera y muriera allí, ¿no significaría eso que se perdería la evidencia que Rosana tenía en su poder?
De ser así, ¿no evitaría ser expulsada de la familia Lines?
Una vez que esa idea surgió, comenzó a crecer descontroladamente en su mente, así que
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Capitulo 283
contuvo la respiración y se acercó sigilosamente, sabiendo que con un empujón fuerte, Rosana definitivamente caería. ¡Solo tenía una oportunidad!
Leonor no quería perdérsela, ni quería volver a vivir lo ocurrido en la cafetería. La actitud de Julio ya era prueba suficiente: si se expusieran las pruebas frente a la familia Lines, sería inmediatamente rechazada.
Rápidamente, llegó detrás de Rosana y empujó con fuerza, pero en el siguiente segundo, ésta esquivó hacia un lado, por lo que Leonor se lanzó al vacío y su cuerpo cruzó la barandilla. En ese momento, Rosana la agarró por el cabello, aunque la mitad de su cuerpo todavía colgaba
fuera.
Si Rosana la soltaba, Leonor caería.
Desesperada, se aferró a la barandilla, gritando: “¡Rosana, no me sueltes!”
Luchó frenéticamente, no quería morir.
Rosana soltó una carcajada, parada frente a la barandilla, observó a Leonor luchando con el rostro rojo.
“Leonor, si no me equivoco, ¿querías empujarme para que nadie viera la evidencia que tengo en tu contra? ¿Verdad?”
“No, no fue así, ¡solo quería saludarte!”
La voz de Leonor era un sollozo, ¡realmente no quería morir!
Rosana le dio unas palmaditas en la cara y preguntó con un tono sombrío: “¿Crees que creería lo que dices?”
“Si algo me sucede aquí, tú tampoco podrás librarte de la culpa. Mis amigos de la Facultad de Comercio saben que vine al tejado a encontrarme contigo. Si muero, ¡te convertirás en una asesina!”
“¿Me estás amenazando?”
Rosana soltó su mano de inmediato y gritando, Leonor logró sostenerse del barandal, sus pies apenas se mantenían sobre el alero que sobresalía del edificio, evitando caer por muy poco, no obstante, seguía corriendo peligro.
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